jueves, 25 de febrero de 2016

Pascua 2016: Los chicos cuidamos el planeta

Fundamentación:

El Medio Ambiente es el espacio donde vivimos y convivimos, por eso es que debemos cuidarlo y protegerlo para su conservación y perduración. A la vez es el lugar donde los niños aprenden y descubren cosas nuevas constantemente. 

“Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta. Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos.”
CARTA ENCÍCLICA “LAUDATO SI” DEL SANTO PADRE FRANCISCO SOBRE EL CUIDADO DE LA CASA COMÚN – Año 2015.
Nuestro Papa Francisco nos está invitando a reflexionar sobre la relación que sostiene el hombre con el planeta, la riqueza que posee, el maltrato que le brindamos pero principalmente nos esperanza para poder valorarlo como uno de los mayores tesoros que poseemos.
Cuando hablamos del cuidado del Medio Ambiente hacemos referencia a que las calles estén limpias, que clasifiquemos los materiales que se pueden reciclar y los que no para luego reutilizarlos, que cuidemos el agua y que tratemos de no contaminar los espacios públicos y el aire que nos rodea. Se trata de incentivar y crear en nosotros un espíritu responsable y comprometido con el mundo, la casa de todos.

Como Iglesia nos vemos en la responsabilidad de guiar a nuestros niños para que quieran y protejan al medio ambiente, también, a través de ellos, concientizar a los adultos que los rodean. Nosotros los catequistas, dirigentes, animadores y adultos debemos ayudar a los niños a que puedan valorar y respetar el medio Ambiente. Por eso les vamos a proponer en esta sección diferentes actividades para ayudarlos a tomar conciencia del cuidado y respeto que merece.

¿Qué buscamos con este proyecto?
·         Que los chicos conozcan el ambiente en el que vivan y puedan colaborar con su conservación.
·         Que sepan cómo colaborar en el cuidado del medio ambiente, evitando la contaminación del agua, cuidando las plantas, los árboles y reduciendo la cantidad de residuos.
·         Que empiecen a manejar el concepto de reciclaje, reconociendo aquellos materiales que pueden utilizarse nuevamente.
¿Por dónde empezar?
Para iniciar con esta problemática se podrá charlar con los chicos acerca de qué es el medio ambiente y qué problemas causa el desequilibrio que provoca el hombre. Para enriquecer la propuesta se podrán ofrecer diferentes fotografías, libros, enciclopedias a los que sumaremos noticias de diarios y revistas que hablen sobre la contaminación del planeta y sus consecuencias. La idea es que el cuidado del ambiente deje ser visto como algo lejano y que los chicos descubran que ellos también pueden ayudar a preservar el planeta.
  También será necesario que los chicos se aproximen a la idea de que no todo lo que se tira es basura, sino que existen algunos materiales que en determinadas condiciones se podrán reutilizar y así disminuir la basura.




La propuesta consiste que a lo largo de las diferentes ediciones se puedan llevar a cabo diversas actividades de reciclaje variando los materiales. En esta primera edición comenzaremos con el plástico.

El Plástico:
El plástico es uno de los materiales que más tarda en descomponerse y al mismo tiempo es uno de los más utilizados en las sociedades actuales. Todo viene en un envase hecho con plástico, por lo que la cantidad de desechos que se generan es francamente alarmante.
Se calcula que el plástico tarda entre 100 y 1.000 años en descomponerse, por lo que está considerado un material de descomposición muy lenta y a largo plazo. Una botella de plástico tarda alrededor de 500 años en desintegrarse, aunque si está enterrada este tiempo se prolonga aún más.
Es por ello que es tan importante reciclar envases y botellas de plástico, de modo que le demos un nuevo uso a ese plástico que ya ha sido fabricado y al mismo tiempo bajemos el consumo de plástico “nuevo”

Propuestas:
·         Masetas:
Se juntarán botellas de diferentes tamaños y colores para higienizarlas de manera correcta. Luego se realizará un corte en uno de los costados con forma de un rectángulo para poder introducir tierra y así poder sembrar alguna planta. Las masetas podrían quedar sobre el piso o bien colgarlas. Las mismas se podrían decorar con plasticolas de colores en su exterior.
·         Bowling:
También se podrán realizar diferentes juegos tradicionales con las botellas como por ejemplo, el bowling. En este caso es conveniente que las botellas sean del mismo tamaño para poder garantizar el efecto del juego. Las mismas se podrán decorar con cintas adhesivas, pintar con plasticolas de colores o con el material que se disponga. Aconsejamos que las rellenen con papel de diario para que tengan peso las botellas. La pelota también se podrá realizar con papel y forrar con cinta de papel.
·         Baleros:
Para seguir recuperando los juegos tradicionales, una buena opción son los baleros. Para realizar estos se necesitan tapitas plásticas, hilo y el extremo angosto de botellas plásticas. Para unir los mismos será necesario algún tipo de pegamento. Cada niño podrá decorar el balero según sus propios gustos.


¡Manos a la obra! Nos vemos en la próxima!!!

Pascua 2016: Zona Monaguillos

Semana Santa

Esquema sugerido para la reunión:
1. Comenzamos con una oración
2. Juego recreativo
3. Trabajamos la Semana Santa: Triduo Pascual
4. Cierre con una oración

SEMANA SANTA- TRIDUO PASCUAL
El Triduo Pascual se inicia el jueves santo con la misa de la cena del Señor, continúa el viernes santo con la celebración de la pasión y el sábado alcanza su punto más alto con la vigilia pascual de resurrección.
Entonces la Iglesia recuerda la muerte y resurrección de Jesús durante el Triduo Pascual. Estos tres días son los más importantes del año.


COLORES LITÚRGICOS

+ El JUEVES SANTO, para la misa de la Cena del Señor, se usa el blanco para significar el gozo de los eventos recordados en la liturgia.

+ El VIERNES SANTO se usa el rojo para significar la pasión y muerte de Jesús.

+ Para la VIGILIA PASCUAL se usa el blanco que significa el gozo de la resurrección de Cristo. También se puede usar dorado porque esta es la celebración más alegre del año litúrgico.


SÍMBOLOS DEL TRIDUO PASCUAL
Pan y vino: recuerdan que nuestro Señor instituyó la Eucaristía en la última cena.

La cruz: recuerda la crucifixión y muerte de Jesús el viernes santo.

Fuego: Calienta e ilumina, y por tanto es símbolo de lo divino. El pueblo, congregado en la oscuridad, ve cómo nace un nuevo fuego (esta noche todo es nuevo), y de él se enciende el cirio Pascual, símbolo de Cristo. La tarea que un cristiano ha recibido en esta vida no sólo es la de dejarse iluminar por la luz de Cristo, sino también la de ser él mismo a su vez, luz para los demás.

Cirio: es símbolo de Cristo, al cual se lo decora con cinco granos de incienso, que significan las cinco llagas que Jesús sufrió por nosotros. Además se le graba una cruz marcando con cifras en los ángulos, el año en curso. También se inscriben en él el alfa y la omega.

Alfa y omega: son la primera y última letra del alfabeto griego, ellas representan a Cristo principio y fin, que rige el tiempo y la eternidad.

Agua: las significaciones simbólicas del agua pueden reducirse a tres temas dominantes: fuente de vida, medio de purificación y centro de regeneración. El agua bautismal conduce explícitamente a un “nuevo nacimiento”.

Leer: “Triduo Pascual de la Pasión y Resurrección del Señor” Domingo de Pascua de Resurrección, Vigilia Pascual, Calendario Litúrgico 2007 de la Conferencia Episcopal Argentina: Semana Santa  Pág. 56/60.

Videos para ver:

Última cena: https://www.youtube.com/watch?v=QposPcbPHAI 

Año de la Misericordia

Estamos ya viviendo el Año Santo de la Misericordia y algunas palabras vamos a escucharlas, pronunciarlas
y sobre todo vivirlas con mucha alegría a lo largo de todo el año.

Nos dice el Papa Francisco:
…“La vida es una peregrinación y el ser humano un peregrino que recorre su camino hasta alcanzar la meta anhelada…
…Las peregrinaciones son un signo especial en el Año Santo, porque son imagen del camino que cada persona realiza en su existencia…
…Para llegar a la Puerta Santa, cada uno deberá realizar de acuerdo a sus propias fuerzas, una peregrinación. Esto será un signo de que también la misericordia es una meta por alcanzar y que necesita de nuestro compromiso y sacrificio. La peregrinación sea un estímulo para la conversión: atravesando la Puerta Santa nos dejaremos abrazar por la misericordia de Dios y nos comprometeremos a ser misericordiosos con los demás como el Padre lo es con nosotros.”

                                                                                                               
Que al peregrinar este año con nuestra comunidad, con nuestra familia, con nuestros chicos vayamos a Jesús con el corazón agradecido para dejar nuestras vidas en sus manos para que el Señor nos bendiga a todos y derrame su ternura y compasión que consuela, fortalece y da paz.


Nos dice el Papa Francisco:

…“el Jubileo lleva también consigo la referencia a la indulgencia. En el año Santo de la Misericordia ella (la indulgencia) adquiere una relevancia particular. El perdón de Dios por nuestros pecados no conoce límites…

…Dios está siempre disponible al perdón y nunca se cansa de ofrecerlo de manera siempre nueva e inesperada…

…en el sacramento de la Reconciliación Dios perdona los pecados, que realmente quedan cancelados; y sin embargo, la huella negativa que los pecados dejan en nuestros comportamientos y en nuestros pensamientos permanece.  La misericordia de Dios es incluso más fuerte que esto. Ella se transforma en indulgencia del Padre que a través de la Esposa de Cristo alcanza al pecador perdonado y lo libera de todo residuo, consecuencia del pecado, habilitándolo a obrar con caridad, a crecer en el amor  más bien que a recaer en el pecado”…

¿Qué es una indulgencia?

La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia.
Este Año Santo, los fieles podremos recibir el don de la indulgencia plenaria, tanto para nosotros como para nuestros difuntos, durante todo el jubileo, cumpliendo las siguientes condiciones:

·         Confesarnos: Acercándonos al sacramento de la reconciliación con un corazón humilde y arrepentido, y de esta manera volver a estar en estado de gracia.
·         Participar de la Santa Misa.
·         Estar en comunión con la Iglesia y rezar el Credo, el Padre Nuestro, el Ave María y el Gloria; y también rezar por el Papa y sus intenciones.
·         Peregrinar hacia las Basílicas y Santuarios elegidos en cada ciudad para esta ocasión. Y si la salud u otra dificultad nos impide peregrinar, podemos peregrinar espiritualmente, ofreciendo a Dios las cruces de cada día.

Que “esta medicina de la misericordia”, cure nuestras heridas y nos acerque cada vez más a Cristo y a nuestros hermanos.


La Puerta Santa es un símbolo que nos recuerda las palabras de Jesús que nos dice: “Yo soy la puerta.” Es Él quien nos invita y nos acerca al abrazo misericordioso del Padre. Es Él quien nos espera y recibe para celebrar juntos la fiesta del perdón y la alegría.

Nos dice el Papa Francisco:
“En la fiesta de la Inmaculada Concepción, tendré la alegría de abrir la Puerta Santa. Será una Puerta de la Misericordia, a través de la cual cualquiera que entre podrá experimentar el amor que consuela, que perdona y ofrece esperanza…
…“¡Cuánto deseo que las Iglesias lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia!”…
                           
El Papa Francisco dispuso que se abran Puertas de la Misericordia en todas las diócesis del mundo: en las catedrales y en otros templos o santuarios especiales.

Todos estamos llamados a cruzar cualquiera de las puertas santas, porque siempre vamos a poder tener alguna cercana.

Año de la Misericordia - Marzo: Misionando con obras de Misericordia

¿Sabías que el 8 de diciembre del 2015, nuestro querido Papa Francisco dio inicio al Año de la Misericordia?
De este modo, nos dejó la puerta abierta para que, con pequeños gestos, podamos transmitir a todos el amor incondicional de Dios. A lo largo de este año, vamos a ser los encargados de transmitir este mensaje y de poner en práctica todo lo que Jesús nos enseñó y sobre todo, hacer realidad las Obras de Misericordia.

PONGAMOS MANOS A LA OBRA                                            
Todos los meses vamos a tener la oportunidad de cumplir con una misión. Una misión que nos va a llenar de alegría el corazón y sobre todo, mucho más, a otras personas.
Te proponemos algo… Para que puedas ir viendo los frutos de las misiones, estaría bueno que te armes un calendario mensual y ahí, ir marcando cada cosa que hayas hecho y pudiste cumplir con la consigna de ese mes. Te dejamos uno como ejemplo…

MISIÓN DE MARZO: “Perdón de las ofensas”

¿Cuántas veces nos pasó que nos pusimos tristes porque alguien que queremos mucho, un amigo o un familiar, se enojó con nosotros por algo que no habíamos hecho del todo bien? ¡¡Y qué felicidad cuando pudimos hablar y nos sentimos perdonados!!
¿Y si ahora te pones del otro lado?... ¿Le darías la oportunidad a alguien de corregir su error?... ¿Perdonarías de todo corazón?...
¡¡¡Animate!!! Jesús nos invita a hacer borrón y cuenta nueva. A dar una nueva oportunidad. A abrazar a los que queremos y empezar de nuevo.
Aprovechá este tiempo de Cuaresma y acercate a los que se alejaron, reza todos los días por alguien que quieras mucho y que quieras perdonar, hablá con esa persona con la que hace tanto tiempo que no hablás.
¡¡¡Vas a ver cómo cambia todo!!! Vas a sentir la alegría enorme de la reconciliación en tu corazón…
El perdón acorta las distancias… ¡¡¡Vamos!!!
Una vez que hayas cumplido con tu misión, no te olvides de marcarla en tu calendario…

Año de la Misericordia: En la Biblia

Les ofrecemos distintos relatos de personajes bíblicos para trabajar con los chicos

ABRAHAM Y SARA (Gén. 18, 1- 15)

    En la ciudad de Ur, en el país de Caldea, vivían un hombre y su esposa: Abraham y Sara.
    Un día, Dios dijo a Abraham que abandonara esa ciudad y que fuera hacia el país de Canaán; y le prometió que, si lo hacía, lo haría padre de una gran nación. Sara y Abraham no tenían hijos pero creyeron en Dios y le obedecieron.
    Los dos tenían un deseo muy profundo en su corazón, tener un hijo, pero el tiempo pasaba y parecía que la promesa de Dios no se cumpliría.
    Un día, mientras Abraham descansaba, vio a tres extraños que se acercaban a él. Entonces se levantó, fue a darles la bienvenida y los invitó a su tienda para que comieran y descansaran. Cuando terminaron de comer, uno de los hombres explicó la razón de su visita. Para ese entonces, Sara y Abraham eran muy ancianos, pero la Misericordia de Dios se haría presente en sus vidas, muy pronto tendrían el hijo que tanto tiempo habían esperado. Nació Isaac.
    La Misericordia de Dios se hace eco de los deseos más profundos del hombre.


JOSÉ (Gén. 37 - 45)

    Jacob tenía doce hijos. José, el menor, era su hijo preferido. Jacob le regaló una túnica especial, lo cual despertó terribles celos en el resto de los hermanos.
    Un día, Jacob envió a José al campo a que viera si el ganado y sus hermanos estaban bien; pero cuando ellos lo vieron acercarse, decidieron darle muerte. Sin embargo, Rubén, el hermano mayor, logró convencerlos de no matarlo y sugirió dejarlo en un pozo seco para después poder rescatarlo. Pero pasaron por el lugar unos comerciantes rumbo a Egipto y el resto de los hermanos vendieron a José como esclavo. Tomaron su túnica, la mancharon de sangre y se la llevaron a su padre, Jacob, quien pensó que José había sido atacado por animales y había muerto.
    En Egipto, José fue vendido como esclavo a un oficial del rey quien por asuntos familiares lo encerró en prisión. Dios le había concedido a José el don de interpretar sueños y esto llegó a oídos del faraón quien no lograba entender uno de sus sueños. Entonces lo llamó y José interpretó el sueño del faraón. Así se convirtió en un hombre muy importante en Egipto. Dios nunca lo abandonó, su misericordia lo salvó de morir y de la prisión.
    Pasó el tiempo y una hambruna muy grande se desató en la región. Los hermanos de José y su padre pasaban hambre y decidieron ir a Egipto a comprar semillas. Quien se ocupaba de administrar todo era José, que no fue reconocido por sus hermanos. Pero él se mostró a ellos luego de saberlos arrepentidos.
    La Misericordia de Dios hace que José no muera a manos de sus hermanos y lo salva de la prisión. Y esa misma Misericordia es vivida por José, quien se reconcilia con sus hermanos y con toda la familia para que no muriera de hambre.

MOISÉS (Éx. 2 - 3)

    El pueblo de Israel vivía esclavizado en Egipto. El nuevo rey dio órdenes de que todo bebé israelita varón fuera ahogado en las aguas del río Nilo.
    En esa época, una mujer israelita de la tribu de Leví dio a luz un bebé muy hermoso. Lo escondió en su casa durante tres meses. Como podía ser descubierto por el faraón, su mamá le hizo un cesto cubierto de brea y  lo llevó al río Nilo sabiendo que cerca estaba la hija del faraón.  
    La princesa vio la cesta flotando y cuando sus sirvientas lo abrieron encontraron al niño. La hija del faraón le puso por nombre Moisés que significa salvado de las aguas.
    Moisés creció en el palacio del faraón pero sabía que era un israelita.
    Un día vio cómo un capataz egipcio maltrataba con su látigo a un israelita, y sin pensarlo, Moisés le dio muerte. Luego decidió huir al desierto y trabajó como pastor.
    Cierta ocasión en que Moisés estaba cuidando el ganado vio una zarza que ardía sin consumirse. Se acercó y oyó una voz, era Dios que se daba a conocer, le reveló su nombre “Yo soy el que soy”. Y le confió la misión de liberar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto y la promesa de permanecer siempre con él.

La Misericordia de Dios cuidó a Moisés de niño para que no muriera y, a pesar de su pecado al matar al egipcio, lo siguió eligiendo para revelarse y confiarle la misión de la liberación que tanto esperaba su pueblo.

OSEAS (Os. 1- 14)

    El profeta Oseas da su mensaje cuyo principal tema es el amor del Señor despreciado por su Pueblo. Pero no sólo lo va a comunicar sino que será su experiencia de vida matrimonial.
  El pueblo de Israel se había prostituido, había caído en la idolatría. Reconocía al Señor como su Dios, pero también rendía culto a Baal, porque pensaba que de él dependían las lluvias, la fertilidad del suelo y la fecundidad del ganado. Este pueblo necesita una drástica purificación. Israel había perdido el sentido de la trascendencia de su Dios, y lo había puesto a la par de los dioses cananeos. El país se había cubierto de ídolos bajo la mirada indiferente de los sacerdotes que habían olvidado su misión de llevar al pueblo al verdadero conocimiento de Dios. Habían puesto la confianza en sus propias fuerzas. Parecía que habían olvidado: “Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo...¡Y yo había enseñado a caminar a Efraím, lo tomaba por los brazos! Pero ellos no reconocieron que yo los cuidaba.” (Os. 11, 1-4).

La Misericordia de Dios se hace ternura, amor apasionado por su Pueblo, que lo hace decir: “Vuelve, Israel, al Señor tu Dios… Yo los curaré de su apostasía, los amaré generosamente, porque mi ira se ha apartado de ellos.” (Os. 14, 2.5) A pesar de las infidelidades del pueblo, el Señor siempre es fiel a su alianza.

DAVID ( 2 Sam. 11- 12)

David fue coronado rey de Israel y al tiempo se estableció la paz. David ordenó que trajeran a Jerusalén el arca que contenía las tablas de los Mandamientos dados por Dios a Moisés. El pueblo y su rey celebraron con danzas y comida.
David se destacaba por su fidelidad al Señor pero en alguna ocasión la quebrantó. Se enamoró de Betsabé, la esposa de Urías, un valiente soldado de su ejército. Para poder casarse con ella, le pidió al comandante de sus ejércitos que enviase a Urías al frente de las tropas hasta el lugar donde pudiera ser muerto por el enemigo. Pasó el tiempo y llegó la noticia de que Urías había muerto en batalla. David se casó con Betsabé y creyó que su secreto jamás sería conocido. Pero nada escapa a Dios y envió a Natán, como su mensajero, para que David tomara conciencia de la gravedad de su pecado. David sintió una profunda y amarga tristeza por el mal que había hecho.
La Misericordia de Dios se hace presente en el perdón y en la continuidad de la misión de David, que Dios le había otorgado, como rey de su Pueblo.

NAAMÁN EL SIRIO (2 Rey. 5, 1- 15)

    Naamán era un hombre muy importante en todo el reino de Siria pues era el comandante del ejército del rey. Este militar tenía a su disposición todo lo que un hombre puede desear: fama, poder, riquezas. Sin embargo, Naamán padecía una terrible enfermedad de la piel que no tenía cura. Esto lo acongojaba.
    Una de sus sirvientas era una mujer israelita quien le dijo a la esposa de Naamán que en Israel había un profeta que podía curarlo.
    El rey de Siria permitió que Naamán fuera a Israel en busca del profeta Eliseo. Cuando llegó a su destino, el sirviente del profeta salió a recibirlo y le dijo que su Maestro le había dicho que debía ir hasta el río Jordán y sumergirse siete veces en sus aguas para ser sanado. Naamán se sintió decepcionado, esperaba algo extraordinario pero sus sirvientes lo convencieron. Fueron hacia el río Jordán y Naamán hizo lo que le habían dicho. Al salir de las aguas estaba completamente curado. Regresó a la casa de Eliseo para darle las gracias y le dijo que a partir de ese momento sabía que el Dios de Israel era el único y verdadero Dios.
    La Misericordia de Dios se hace presente en los dolores de cada día y es para todos, Naamán no pertenecía al pueblo de Israel.


Año de la misericordia: En parábolas



La Misericordia y las Parábolas
Objetivos:
1.      Contextualización del anuncio de la misericordia a través de las parábolas, a la luz de EG.
2.      Lectura orante de una de las parábolas de la Misericordia e iluminación desde la Bula de la Misericordia.
3.      Profundización de la pedagogía de Jesús en las parábolas. 


Dinámica para la introducción
(Hacemos memoria = cristianos memoriosos)

Les propongo, te propongo y me propongo hacer un ejercicio de memoria ya que el Papa en su exhortación apostólica Evangelli Gaudium  nos invita a ser cristianos memoriosos, memoriosos de qué? De la huella de Dios en nuestra vida…, de lo que Él y otros han dejado como suave aroma en nuestra vida; la mayoría somos catequistas, educadores, trasmisores… y si estamos aquí es porque tenemos una Buena Noticia que nos convoca y esa Buena Noticia tiene nombre y rostro concreto “Jesús” que como dice bellamente el Papa en la Bula Misericordiae Vultus: “Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret”. (Misericordiae Vultus 1)
Bien te invito a cerrar los ojos un momento allí donde estés y cómo estés… y a recordar, a pasar por el corazón alguna Buena Noticia que te haya cambiado, que te haya alegrado!! O quizá alguna palabra de alguna persona o de Jesús que te venga a la mente, o algún gesto... (Tiempo de silencio).


Cuchicheo

Las compartimos con quien tenemos al lado muy brevemente. (Observar el cambio de actitud y disposición: hacer memoria de la Buena Noticia siempre nos cambia, nunca nos deja igual, nos involucra). Lo mismo pasa cuando Jesús habla en parábolas, sus palabras nunca nos dejan igual, porque nos involucra para ayudarnos a descubrir ¡una gran alegría!, que es su misericordia.


Contextualizamos el tema de la Misericordia y las Parábolas con la ayuda del Papa Francisco que en la Exhortación Apostólica Evangelli  Gaudium ya nos empieza a disponer para vivir este año Jubilar de la Misericordia

Al respecto de la alegría me gustaría contextualizar el tema de la Misericordia y las Parábolas con la ayuda del Papa Francisco que en la Exhortación Apostólica Evangelli  Gaudium ya nos empieza a disponer para vivir este año Jubilar de la Misericordia, porque la Evangelli  Gaudium es una invitación a la alegría, no escribe el Papa ¿qué es la alegría?, invita a vivirla, y lo hace a una iglesia y una humanidad que tiene que preparase para escuchar esta invitación, los textos bíblicos citados y aludidos, y la experiencia del Papa Pablo VI, que Francisco tanto admira, son como un libro profético que podríamos traducir así: “Déjense alegrar la vida”, si Dios tomara la palabra de los profetas en primera persona, diría: “déjenme que yo les alegre la vida”, “dejen que yo sea su alegría”, a vos, aquí y ahora, a cada uno…y a la Iglesia entera nos dice “déjame que yo sea tu alegría”.

La EG, es “La alegría del Evangelio” (que casi son dos palabras que se repiten, parece una redundancia, pero a veces hay que redundar en lo que falta…).
Quiero proponerles con fuerza el núm. 3 de EG. Donde Francisco a través de un estilo muy personal nos sacude a todos: “Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque « nadie queda excluido de la alegría reportada por el Señor ». Al que arriesga, el Señor no lo defrauda, y cuando alguien da un pequeño paso hacia Jesús, descubre que Él ya esperaba su llegada con los brazos abiertos. Éste es el momento para decirle a Jesucristo: « Señor, me he dejado engañar, de mil maneras escapé de tu amor, pero aquí estoy otra vez para renovar mi alianza contigo. Te necesito. Rescátame de nuevo, Señor, acéptame una vez más entre tus brazos redentores ». Aquí el Papa nos dice, te dice: ponete a rezar y yo te voy a dar las palabras, como los profetas…; porque los profetas cuando le hablaban al pueblo decían: vuelvan a Dios y díganle así…!! El papa no nos dice que tenemos que volver a Dios, sino que, nos dice lo que le tenemos que decir a Jesús!! Y te habla…, el Papa te habla en singular…, decíle a Jesús!! Señor me he dejado engañar mil veces…; este no es un texto para ingenuos o inocentes, sino para adultos que nos hemos dejado engañar una y mil veces y creemos quizás que ya es tarde…, que ya fuimos excluido de la lista, bueno a ellos…a nosotros, a mí, a vos el papa nos dice: “volvé a Jesús y decile te necesito” ¡Nos hace tanto bien volver a Él cuando nos hemos perdido! Aquí el Papa pasó al plural, porque Francisco también tuvo esta experiencia… y se une “nos hace tanto bien”!! con Francisco volver a él cuando nos hemos perdido…; Insisto una vez más (porque las cosas importantes no se entienden de una…, hay que insistir catequistas, mamás, jóvenes, papas, hermanos o hermanas, amigos…hay que insistir cuántas veces sea necesario) Dios no se cansa nunca de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de acudir a su misericordia. Aquel que nos invitó a perdonar « setenta veces siete » (Mt 18,22) nos da ejemplo: Él perdona setenta veces siete. Nos vuelve a cargar sobre sus hombros una y otra vez. Nadie podrá quitarnos la dignidad que nos otorga este amor infinito e inquebrantable. Él nos permite levantar la cabeza y volver a empezar, con una ternura que nunca nos desilusiona y que siempre puede devolvernos la alegría. No huyamos de la resurrección de Jesús, nunca nos declaremos muertos, pase lo que pase. ¡Que nada pueda más que su vida que nos lanza hacia adelante!” (Pablo VI, Exhort. ap. Gaudete in Domino (9 mayo 1975), 22: AAS 67 (1975), 297). Lo quise leer entero para que sintamos la pasión que tiene Francisco…, Pastor del rebaño con olor a oveja, Francisco no empieza describiendo o exigiendo, no empieza diagnosticando o denominando…, sino apasionadamente invitando con insistencia!! A aquellos que necesitamos la misericordia y la alegría, misericordia y alegría van juntos!  Y a esto quería llegar antes de situarnos en las Parábolas.

Por qué no entrar también nosotros en este río de alegría?, una alegría que siempre va acompañada de gestos y signos concretos de misericordia, son signos y gestos que brotan del corazón de Jesús!! Que vino a mostrarnos, a darnos a conocer el rostro del Padre, “quien me ve a mí, ve al Padre” (cfr. Jn. 14,9). Y esta alegría que es fruto de habernos dejado alcanzar por su misericordia, siempre se comunica…, se comunica en gestos y palabras.
Somos Iglesia misionera evangelizada y evangelizadora, y por eso vamos al encuentro de otros…
Y por eso necesitamos volver una y otra vez a la fuente, a Jesús y a su Palabra… y por eso les propongo que lo escuchemos a El…, con el Espíritu Santo, para que nos ayude a comprender sus Palabras, que nos ayude a recordar las que él vea que son las que necesitamos en este momento, y nos haga comprender lo que tiene de Nuevo y Bueno para revelarnos!!.


Lectura orante del texto Bíblico: Lucas 15, 1-7

El Papa en la Bula Misericordiae Vultus nos dice: “En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia. Conocemos estas parábolas; tres en particular: la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos (cfr Lc 15,1-32). En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. (Misericordia y alegría siempre van juntas!!) En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón”. (MV 9)
Adentrarnos en las parábolas no solamente significa captar la enseñanza que de ellas emerge, sino, sobre todo, reconocernos en ella, es dejarnos involucrar, porque las palabras de Jesús siempre te involucran!! Y así dejarnos abrazar por su misericordia.
“Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso” (Lc 6, 36) es una de las afirmaciones más fuertes de Jesús; pero antes de hablar, Jesús ya hacía sentir y ver la misericordia…; cuando Jesús cura al leproso, el texto dice: “sintió compasión, extendió la mano y lo toco” (Mc 1, 41).



¿Cuáles son las parábolas de la misericordia?

Las parábolas de la misericordia se remiten a tres relatos en el Evangelio de Lucas 15, 1-32: la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos.
La misericordia también se encuentra en otras parábolas de Jesús:
¨       Los dos deudores y su acreedor (Lc 7,41-43)
¨       El buen samaritano (Lc 10, 29-37)
¨       El rico y el pobre Lázaro (Lc 1619- 31)
¨       El juez injusto y la viuda insistente (Lc 18, 2- 8)
¨       El fariseo y el publicano en el templo (Lc 18, 9- 14)


Son ocho las parábolas donde Jesús, desde diversos ángulos, habla de la misericordia en Lc. Siete de ellas se narran durante el viaje de Jesús hacia Jerusalén (Lc 9, 51---19, 46). Sólo la breve parábola sobre los deudores y su acreedor (Lc 7, 41-43), se relata durante su predicación en Galilea; esto se debe a que en Lucas el gran viaje es más bien interior que exterior, lo cual nos ayuda reflexionar mucho más en la dimensión peregrina de la que nos habla e invita a vivir el Papa como “un signo peculiar en el Año Santo, porque es imagen del camino que cada persona realiza en su existencia” (Misericordiae Vultus 14).    




¿Por qué en parábolas?

1.      El Espejo de la Vida

Recurso del Espejo: Se invita a cada persona a tomar un espejo y verse durante unos segundos…, luego invitarlos a considerar: “¿Qué me diría hoy Jesús al verme? ¿Qué Palabra pronunciaría?”

Las parábolas de Jesús, incluidas las de la misericordia, están apegadas a la vida y la interpretan, la iluminan con la mirada misericordiosa de Jesús, es él mismo quien nos enseña a mirar como él mira la realidad. Muchas veces leemos las parábolas y las interpretamos, y así terminamos por repetir con otras palabras lo que ya leímos antes; al contrario ¡necesitamos que las parábolas iluminen la vida de cada uno y en ella dejarnos involucrar!


2.      El involucramiento

Es muy clara la dinámica que se da en las parábolas, siempre aparece: Jesús, el otro y yo; y esto lo dice hermosamente el Papa Francisco en la Bula Misericordiae Vultus (El rostro de la misericordia): “Como se puede notar, la misericordia en la Sagrada Escritura es la palabra clave para indicar el actuar de Dios hacia nosotros. Él no se limita a afirmar su amor, sino que lo hace visible y tangible. El amor, después de todo, nunca podrá ser una palabra abstracta. Por su misma naturaleza es vida concreta: intenciones, actitudes, comportamientos que se verifican en el vivir cotidiano. La misericordia de Dios es su responsabilidad por nosotros. Él se siente responsable, es decir, desea nuestro bien y quiere vernos felices, colmados de alegría y serenos. Es sobre esta misma amplitud de onda que se debe orientar el amor misericordioso de los cristianos. Como ama el Padre, así aman los hijos. Como Él es misericordioso, así estamos nosotros llamados a ser misericordiosos los unos con los otros” (Misericordiae Vultus 9).
Las parábolas nos ayudan, nos ubican ante la mirada de Jesús…,y al dirigir la mirada a Jesús y a su rostro misericordioso, es posible captar el amor de la Trinidad. Su misión recibida del Padre no es otra que revelar este amor que se da a todos sin excluir a nadie: “Todo en él habla de misericordia. Nada en él está ausente de misericordia” (MV 8)


Conclusión

Me gustaría que concluyamos como Jesús lo hace al hablarnos de la misericordia…
Lc 15, 6-7
“…Y al llegar a su casa llama a sus amigos y vecinos, y les dice: "Alégrense conmigo, porque encontré la oveja que se me había perdido".
Les aseguro que, de la misma manera, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta, que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse».

Gesto

La misericordia se expresa en gestos concretos, por eso les propongo el gesto de desearnos la bendición (con el Lema): “Misericordiosos como el Padre, reflejemos su rostro”. Y este mismo gesto hacerlo con nuestros próximos, nuestros prójimos...y así vivir la dimensión misionera de la misericordia.