jueves, 1 de diciembre de 2022

Pesebre Viviente

 Pesebre Viviente 2022

Personajes: María (narradora) - Jóvenes (con ropa actual) - Angelitos - María - José - Ángel Gabriel - Isabel - Posadero - Pastorcitos

 Pesebre: puede construirse con cajas de cartón, donde luego se harán las ofrendas del gesto solidario.

 


1ra. Escena: Introducción

Relator:   ¡Buenas noches, familia!  

Se acerca la noche más buena de cada año, la noche que nos invita a contemplar el misterio del amor en la ternura de un niño en pañales.

Cada Nochebuena celebramos el anuncio de la paz a los humildes, celebramos el amor y el milagro de lo pequeño, celebramos nuestra fe y nuestra esperanza en el Dios de la Vida, para quien nada es imposible.

(Representación de algunas personas ensimismadas en sus celulares o distraídas. Sin mirarse entre ellos.) 

María narradora: No se ven, no se miran, cada uno en lo suyo. Recuerdo la noche en Belén, no nos veían, el niño Dios iba a nacer… La indiferencia parecía triunfar. Pero no fue así. Recuerdo todo desde el primer día…


2da. Escena: El anuncio del Ángel Gabriel.

(María y el Ángel en escena)

Relator: Se acercaba el tiempo establecido por Dios. Fue llamado el Ángel Gabriel para que concretara la misión de anunciar a María el nacimiento de Jesús…

María narradora: ¡Qué gozo y qué sorpresa hubo en mi corazón al escuchar al Ángel Gabriel saludándome! Me llamó “llena de gracia”.

Y continuó diciendo que Dios me eligió para ser la mamá del Salvador. Me dijo: concebirás y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús, el Emanuel, Dios con nosotros. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo y su reinado no tendrá fin.

Pero, ¿cómo era posible? Y el Ángel dijo que el Espíritu Santo lo formaría en mi pancita porque no hay nada imposible para Dios. En ese mismo instante le respondí que se hiciera en mí Su voluntad.


3ra escena: La visitación.

(Isabel y María en escena)

Relator: Dios obra milagros. Isabel, prima de María, sabía de eso. A pesar de su avanzada edad había quedado embarazada y ya estaba por el sexto mes.

María narradora: ¡Tanta era mi alegría que tenía una gran necesidad de compartirla! Y lo hice con Isabel, mi prima. Ella necesitaba de ayuda para esperar a su bebé y fui a su casa. Y ¡qué sorpresa al encontrarnos! Ella y su bebé sabían que Jesús estaba en mí. Y me llamó dichosa porque había creído en la promesa del Señor. Y mi corazón estalló de alegría y de acción de gracias a Dios.


4ta. Escena: José acepta a la Virgen María.

(José en escena)

Relator: José, el prometido de María, estaba desconcertado. ¿Cómo era posible que María estuviera esperando un bebé? Dudaba de ella pero no podía dejar de quererla. La angustia estaba en su corazón.

María narradora: ¡Qué momentos difíciles tuvimos que atravesar! El desconcierto de José nos provocaba dolor a los dos. Pero Dios no abandona a sus hijos. Y envió al Ángel Gabriel mientras José dormía. Se le apareció en sueños y le dijo que a quien yo estaba esperando era al Hijo de Dios. José creyó, el amor creció aún más y formamos una familia. José había sido elegido por Dios para cuidar y amar a Jesús y a mí.


5ta. Escena: La ida a Belén.

(María y José en escena)

Relator: Habían pasado los meses y se acercaba el tiempo de que María diera a luz. Por orden del emperador Augusto, todos debían censarse en la ciudad de origen. José era descendiente de David, y debía ir a Belén.

María narradora: Todo ese tiempo había confiado en el Señor. Recordando las palabras del Ángel: No temas. Nada es imposible para Dios. Pero pensaba cómo sería el momento del nacimiento y tantas cosas más. Y un buen día, José me dijo que debíamos ir a censarnos a Belén. ¿Cómo? Ya faltaba poco, me sentía muy pesada y cansada. Pero había que cumplir el decreto del emperador. Y decidimos emprender la marcha. De pronto me di cuenta de que Dios ya estaba entre los hombres…


6ta. Escena: El nacimiento de Jesús.

Relator: Y estando en Belén, le llegó la hora de dar a luz. José buscó un sitio donde alojarse pero no había. La esposa del posadero se dio cuenta de que en el establo había lugar…

María narradora: El establo, con los animales. Allí nos quedamos. Allí iba a nacer Jesús…

Dios había elegido un establo… el lugar más oscuro, para mostrarnos desde ese día que ya no hay oscuridad que no pueda ser luz. Un lugar feo y bajo, para que sepamos que Dios nos espera en cualquier caída, desde todo lo débil, desde todo lo que nos haga inclinarnos.  Y aquella noche pasaron cosas que nunca se habían visto.

Aquella noche, ¡del cielo bajó el amor! Dios se hizo pobre y pequeño porque quiso, por amor, para enseñarnos ¡que podemos crecer hasta Él!


7ma. Escena: El anuncio a los pastores.

(Pastores y las personas que estaban en la introducción)

Relator: Los pastores cuidaban a sus rebaños durante la noche y el Ángel les anunció el más grande acontecimiento de toda la historia.

Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor. Y como señal, encontrarán al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.

 

María narradora: A partir de Belén, ninguna noche quedó a oscuras. En la fragilidad y la ternura del Niño en pañales, Dios nos dice que confía en nuestra capacidad de ternura para abrazar tanta fragilidad que hay en el mundo y que no quiere esconderse, sino sanarse.

La Navidad es la fiesta de la esperanza, porque ya no estamos solos: Dios camina y hace historia con cada uno de nosotros. 

¡Feliz Navidad para todos!!


miércoles, 23 de noviembre de 2022

Corona de Adviento

CORONA DE ADVIENTO

La forma circular: En el círculo no reconocemos principio ni fin. El amor de Dios no tiene principio ni fin, es infinito, y en esta corona representamos su incondicional amor por nosotros.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Jesús viene a llenarnos de esperanza, la esperanza de su gracia, de su amor, del regalo de su salvación.

Las cuatro velas: Cuando nos alejamos de Dios, la oscuridad nos fue ganando. La historia de la salvación es el regalo que Dios nos hace para prepararnos a la llegada de Jesús, nuestro Salvador que con su luz vuelve a iluminar nuestra vida acercándonos de nuevo al amor del Señor.

 

ORACIÓN PARA ENCENDER LA VELA

1º DOMINGO:

Querido Jesús, te pedimos estar despiertos, abrir nuestros ojos con la esperanza puesta en Tu Venida para recibirte con todo nuestro amor.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz

 

2º DOMINGO:

Querido Jesús, queremos preparar el camino escuchándote. Que podamos compartir Tu Palabra que nos guía y nos alienta.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz

 

3º DOMINGO:

Querido Jesús, ayudanos a despejar nuestros corazones de todo lo que nos hace daño y con lo que hacemos daño a otros. Necesitamos de tu salvación.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz

 

4º DOMINGO:

Querido Jesús, que podamos mirar a nuestros hermanos con ternura y compasión para darles una mano en lo que necesiten.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz



















Un tiempo de espera

 Adviento: un tiempo de espera

Estamos empezando el adviento, una palabra que nos habla de la navidad próxima. Así como preparamos la cena de la Nochebuena, nos tenemos que preparar con tiempo para vivir la Navidad con espíritu cristiano.

 

El adviento es un tiempo de oración, un tiempo para preparar el corazón, hacer un camino interior que tiene varias etapas: abrir los ojos, mirar el camino, sentir la presencia de un Dios que nos salva, descubrir a los otros que están al lado, salir al encuentro, dar una mano…

 

Es un tiempo especial para escuchar la Palabra de Dios que resuena con nueva fuerza: estén atentos, preparen el camino, ya llega, enciendan las lámparas, consuelen a mi pueblo, ¡ven, Señor Jesús!

 

Desde la Vicaría de Niños queremos ofrecer a nuestros niños pautas sencillas para vivir el adviento como un tiempo de esperanza.

 

Monseñor Ernesto Giobando sj

viernes, 30 de septiembre de 2022

28 c

 EVANGELIO

Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero

 

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas      17, 11-19

 

     Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pasaba a través de Samaría y Galilea. Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia y empezaron a gritarle: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!».

     Al verlos, Jesús les dijo: «Vayan a presentarse a los sacerdotes». Y en el camino quedaron purificados.

     Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano.

     Jesús le dijo entonces: «¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?» Y agregó: «Levántate y vete, tu fe te ha salvado».

 

      Palabra del Señor.





viernes, 29 de julio de 2022

KIT DEL PEREGRINO

 KIT DEL PEREGRINO “MARÍA, DANOS TU ALEGRÍA.

¡Qué lindo es tener alegría en el corazón! Este año peregrinamos con nuestra Mamá del cielo, la Virgencita, pidiéndole un regalo muy especial, Su alegría. Esa alegría que está en lo profundo de su corazón y que también está en el nuestro. Una alegría que no se termina, que es para darla a los demás. 

Por eso, queremos que los otros se enteren de que esta alegría está en nuestro corazón transformado por el Amor a Jesús. Y lo contamos a través de nuestro kit, un corazón sonriente.

Aquí les damos el paso a paso para confeccionarlo en un encuentro.


  1. Preparar los materiales: cartulina o goma eva blanca o celeste (los colores de la Virgen), regla, tijera, lápiz, fibra, hilo o lana.


  1. Tomar como base un cuadrado de 13 cm x 13 cm, doblarlo a la mitad y marcar el contorno de medio corazón.


  1. Recortar el molde y pasarlo a la cartulina (salen 15 corazones por cartulina).


  1. Recortar los corazones y dibujar las sonrisas y ojitos.


  1. Pasar el hilo o lana (aproximadamente 85 cm de largo).


  1. ¡Y ya está listo para usar!

RETIRO

 RETIRO: LA ALEGRÍA DE MARÍA

 (PARA ANIMADORES, DIRIGENTES, CATEQUISTAS)

     Así como es necesario entusiasmar a los chicos para la Pere, también es bueno que todos y todas vayamos preparando el corazón para acompañar mejor a nuestros peques. 

     Les proponemos un encuentro para escuchar a la Virgen, escucharnos y reflexionar sobre la alegría que le pedimos a María, nuestra Madre, con el lema de este año.


Oración inicial

Escuchamos Madre del Señor (C. Fones). 

Tú la amada y favorecida por el Señor, 
tú madre de la inocencia y del amor, 
tú que preguntas "cómo" y no "por qué", 
tú que te haces servidora de Dios. 

No temas, dice el ángel, 
porque has encontrado el favor del Señor. 
Y en la cruz ha vencido 
tu Hijo nuestro Salvador.  
Tú llevas el silencio en tu corazón, 
tú eres Reina de toda creación, 
tú que derribas la muerte con la fe 
y te elevan victoriosa a Dios. 

Tú bienaventurada Madre de Jesús 
lo acompañas de la infancia hasta la cruz. 
Tú llevas en silencio una espada de dolor, 
tú condúcenos a tu hijo Salvador.


  • Oración en eco (palabras, frases que resuenan)

Motivación

  • ¿Qué es la alegría?

  • ¿Cómo la dibujo?

  • ¿Dónde / En quiénes veo alegría?

  • ¿Dónde / En quiénes creo que falta alegría?

Iluminación

Lc 1, 39 -56

Reflexión

María se dejó mirar con bondad y entonces fue capaz de ver las maravillas de Dios en ella.

  • ¿Qué encuentro en mi andar cotidiano que me llena de alegría? ¿Descubro la presencia de Jesús en ese encuentro?

  • ¿Cuál es mi pequeñez que Dios mira con bondad?

  • ¿Qué maravillas hizo Dios en mí?

  • ¿Ante qué acontecimiento/ sentimiento se estremece de gozo mi espíritu?

  • ¿Qué poder / pensamiento / actitud (tal vez innecesaria) me ayudó Dios a derribar?

  • ¿Qué hambre sacia en mí?

  • ¿Qué siento /qué sucede en mi alma al contemplar todo esto?

  • ¿Qué canto / oración / alabanza a Dios nace hoy en mí?


  • De manera personal, reescribir el Magnificat y hacerlo propio.

Mi alma canta…


Nuestro deseo de gozo nos empuja a imitar las virtudes de María. Su humildad de corazón, su mansedumbre y docilidad, su inquebrantable fidelidad y su ánimo compasivo. Es bienaventurada porque creyó.

 Si somos sus hijos también podemos hacerlo.


  • ¿Qué virtud de María me conmueve especialmente y le pido poder imitar?

  • ¿Quién / quiénes necesitan alegría hoy? ¿A quién me envía el Señor?

  • ¿Qué gesto concreto me animo a comprometer en mi trato con los demás para encender alegría en los espacios que visito y habito?




ENTRETIEMPO BREVE ( 10/ 15 minutos)




PEREGRINACIÓN MARIANA INFANTIL: “MARÍA, DANOS TU ALEGRÍA.”

¿Qué palabras o frases nos resuenan para entusiasmar a  los chicos?

“Peregrinar es ponerse en marcha, caminar, viajar con devoción hacia un lugar consagrado a Dios, donde creemos que Dios se hace presente de un modo especial derramando su bendición.”

“Implica romper con la cotidianeidad y la monotonía (aunque hoy es puro vértigo el día a día) de la vida… Dejar de hacer lo de todos los días para consagrar un tiempo y caminar hacia aquello que tenemos prometido.”

Caminamos con la Virgen a su casa para pedirle que nos dé su alegría y llevarla al mundo que parece muerto de tristeza.

Leamos estas frases de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco, La alegría del Evangelio  (2013). 

  • María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura. Ella es la esclavita del Padre que se estremece en la alabanza. Ella es la amiga siempre atenta para que no falte el vino en nuestras vidas. Ella es la del corazón abierto por la espada, que comprende todas las penas.

  • Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios. A través de las distintas advocaciones marianas, ligadas generalmente a los santuarios, comparte las historias de cada pueblo que ha recibido el Evangelio, y entra a formar parte de su identidad histórica.

  • Hay un estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. Mirándola descubrimos que la misma que alababa a Dios porque «derribó de su trono a los poderosos» y «despidió vacíos a los ricos» (Lc 1,52.53) es la que pone calidez de hogar en nuestra búsqueda de justicia. Es también la que conserva cuidadosamente «todas las cosas meditándolas en su corazón» (Lc 2,19). María sabe reconocer las huellas del Espíritu de Dios en los grandes acontecimientos y también en aquellos que parecen imperceptibles. Es contemplativa del misterio de Dios en el mundo, en la historia y en la vida cotidiana de cada uno y de todos.



CANCIÓN: CONTIGO  MARÍA. (Cierre)



Quiero caminar contigo María
Pues tú eres mi madre, eres mi guía.
Tú eres para mí el más grande ejemplo de santidad, de humildad.

Quiero caminar contigo María.
No solo un momento, todos los días.
Necesito tu amor de madre.
Tu intercesión ante el Señor.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.

Quiero caminar contigo María.
Madre en el dolor y en la alegría.
Tú que fuiste fiel hasta el extremo.
Fiel en la cruz, fiel a Jesús.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.

 

Celestial princesa mírame con compasión.
Hoy te doy mi alma, vida y corazón.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.