miércoles, 23 de noviembre de 2022

Corona de Adviento

CORONA DE ADVIENTO

La forma circular: En el círculo no reconocemos principio ni fin. El amor de Dios no tiene principio ni fin, es infinito, y en esta corona representamos su incondicional amor por nosotros.

Las ramas verdes: Verde es el color de esperanza y vida. Jesús viene a llenarnos de esperanza, la esperanza de su gracia, de su amor, del regalo de su salvación.

Las cuatro velas: Cuando nos alejamos de Dios, la oscuridad nos fue ganando. La historia de la salvación es el regalo que Dios nos hace para prepararnos a la llegada de Jesús, nuestro Salvador que con su luz vuelve a iluminar nuestra vida acercándonos de nuevo al amor del Señor.

 

ORACIÓN PARA ENCENDER LA VELA

1º DOMINGO:

Querido Jesús, te pedimos estar despiertos, abrir nuestros ojos con la esperanza puesta en Tu Venida para recibirte con todo nuestro amor.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz

 

2º DOMINGO:

Querido Jesús, queremos preparar el camino escuchándote. Que podamos compartir Tu Palabra que nos guía y nos alienta.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz

 

3º DOMINGO:

Querido Jesús, ayudanos a despejar nuestros corazones de todo lo que nos hace daño y con lo que hacemos daño a otros. Necesitamos de tu salvación.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz

 

4º DOMINGO:

Querido Jesús, que podamos mirar a nuestros hermanos con ternura y compasión para darles una mano en lo que necesiten.

¡Ven Señor Jesús!

¡Ven Señor Jesús!

Gesto: podemos dar un saludo de paz



















Un tiempo de espera

 Adviento: un tiempo de espera

Estamos empezando el adviento, una palabra que nos habla de la navidad próxima. Así como preparamos la cena de la Nochebuena, nos tenemos que preparar con tiempo para vivir la Navidad con espíritu cristiano.

 

El adviento es un tiempo de oración, un tiempo para preparar el corazón, hacer un camino interior que tiene varias etapas: abrir los ojos, mirar el camino, sentir la presencia de un Dios que nos salva, descubrir a los otros que están al lado, salir al encuentro, dar una mano…

 

Es un tiempo especial para escuchar la Palabra de Dios que resuena con nueva fuerza: estén atentos, preparen el camino, ya llega, enciendan las lámparas, consuelen a mi pueblo, ¡ven, Señor Jesús!

 

Desde la Vicaría de Niños queremos ofrecer a nuestros niños pautas sencillas para vivir el adviento como un tiempo de esperanza.

 

Monseñor Ernesto Giobando sj

viernes, 30 de septiembre de 2022

28 c

 EVANGELIO

Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero

 

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas      17, 11-19

 

     Mientras se dirigía a Jerusalén, Jesús pasaba a través de Samaría y Galilea. Al entrar en un poblado, le salieron al encuentro diez leprosos, que se detuvieron a distancia y empezaron a gritarle: «¡Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros!».

     Al verlos, Jesús les dijo: «Vayan a presentarse a los sacerdotes». Y en el camino quedaron purificados.

     Uno de ellos, al comprobar que estaba curado, volvió atrás alabando a Dios en voz alta y se arrojó a los pies de Jesús con el rostro en tierra, dándole gracias. Era un samaritano.

     Jesús le dijo entonces: «¿Cómo, no quedaron purificados los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? ¿Ninguno volvió a dar gracias a Dios, sino este extranjero?» Y agregó: «Levántate y vete, tu fe te ha salvado».

 

      Palabra del Señor.





viernes, 29 de julio de 2022

KIT DEL PEREGRINO

 KIT DEL PEREGRINO “MARÍA, DANOS TU ALEGRÍA.

¡Qué lindo es tener alegría en el corazón! Este año peregrinamos con nuestra Mamá del cielo, la Virgencita, pidiéndole un regalo muy especial, Su alegría. Esa alegría que está en lo profundo de su corazón y que también está en el nuestro. Una alegría que no se termina, que es para darla a los demás. 

Por eso, queremos que los otros se enteren de que esta alegría está en nuestro corazón transformado por el Amor a Jesús. Y lo contamos a través de nuestro kit, un corazón sonriente.

Aquí les damos el paso a paso para confeccionarlo en un encuentro.


  1. Preparar los materiales: cartulina o goma eva blanca o celeste (los colores de la Virgen), regla, tijera, lápiz, fibra, hilo o lana.


  1. Tomar como base un cuadrado de 13 cm x 13 cm, doblarlo a la mitad y marcar el contorno de medio corazón.


  1. Recortar el molde y pasarlo a la cartulina (salen 15 corazones por cartulina).


  1. Recortar los corazones y dibujar las sonrisas y ojitos.


  1. Pasar el hilo o lana (aproximadamente 85 cm de largo).


  1. ¡Y ya está listo para usar!

RETIRO

 RETIRO: LA ALEGRÍA DE MARÍA

 (PARA ANIMADORES, DIRIGENTES, CATEQUISTAS)

     Así como es necesario entusiasmar a los chicos para la Pere, también es bueno que todos y todas vayamos preparando el corazón para acompañar mejor a nuestros peques. 

     Les proponemos un encuentro para escuchar a la Virgen, escucharnos y reflexionar sobre la alegría que le pedimos a María, nuestra Madre, con el lema de este año.


Oración inicial

Escuchamos Madre del Señor (C. Fones). 

Tú la amada y favorecida por el Señor, 
tú madre de la inocencia y del amor, 
tú que preguntas "cómo" y no "por qué", 
tú que te haces servidora de Dios. 

No temas, dice el ángel, 
porque has encontrado el favor del Señor. 
Y en la cruz ha vencido 
tu Hijo nuestro Salvador.  
Tú llevas el silencio en tu corazón, 
tú eres Reina de toda creación, 
tú que derribas la muerte con la fe 
y te elevan victoriosa a Dios. 

Tú bienaventurada Madre de Jesús 
lo acompañas de la infancia hasta la cruz. 
Tú llevas en silencio una espada de dolor, 
tú condúcenos a tu hijo Salvador.


  • Oración en eco (palabras, frases que resuenan)

Motivación

  • ¿Qué es la alegría?

  • ¿Cómo la dibujo?

  • ¿Dónde / En quiénes veo alegría?

  • ¿Dónde / En quiénes creo que falta alegría?

Iluminación

Lc 1, 39 -56

Reflexión

María se dejó mirar con bondad y entonces fue capaz de ver las maravillas de Dios en ella.

  • ¿Qué encuentro en mi andar cotidiano que me llena de alegría? ¿Descubro la presencia de Jesús en ese encuentro?

  • ¿Cuál es mi pequeñez que Dios mira con bondad?

  • ¿Qué maravillas hizo Dios en mí?

  • ¿Ante qué acontecimiento/ sentimiento se estremece de gozo mi espíritu?

  • ¿Qué poder / pensamiento / actitud (tal vez innecesaria) me ayudó Dios a derribar?

  • ¿Qué hambre sacia en mí?

  • ¿Qué siento /qué sucede en mi alma al contemplar todo esto?

  • ¿Qué canto / oración / alabanza a Dios nace hoy en mí?


  • De manera personal, reescribir el Magnificat y hacerlo propio.

Mi alma canta…


Nuestro deseo de gozo nos empuja a imitar las virtudes de María. Su humildad de corazón, su mansedumbre y docilidad, su inquebrantable fidelidad y su ánimo compasivo. Es bienaventurada porque creyó.

 Si somos sus hijos también podemos hacerlo.


  • ¿Qué virtud de María me conmueve especialmente y le pido poder imitar?

  • ¿Quién / quiénes necesitan alegría hoy? ¿A quién me envía el Señor?

  • ¿Qué gesto concreto me animo a comprometer en mi trato con los demás para encender alegría en los espacios que visito y habito?




ENTRETIEMPO BREVE ( 10/ 15 minutos)




PEREGRINACIÓN MARIANA INFANTIL: “MARÍA, DANOS TU ALEGRÍA.”

¿Qué palabras o frases nos resuenan para entusiasmar a  los chicos?

“Peregrinar es ponerse en marcha, caminar, viajar con devoción hacia un lugar consagrado a Dios, donde creemos que Dios se hace presente de un modo especial derramando su bendición.”

“Implica romper con la cotidianeidad y la monotonía (aunque hoy es puro vértigo el día a día) de la vida… Dejar de hacer lo de todos los días para consagrar un tiempo y caminar hacia aquello que tenemos prometido.”

Caminamos con la Virgen a su casa para pedirle que nos dé su alegría y llevarla al mundo que parece muerto de tristeza.

Leamos estas frases de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco, La alegría del Evangelio  (2013). 

  • María es la que sabe transformar una cueva de animales en la casa de Jesús, con unos pobres pañales y una montaña de ternura. Ella es la esclavita del Padre que se estremece en la alabanza. Ella es la amiga siempre atenta para que no falte el vino en nuestras vidas. Ella es la del corazón abierto por la espada, que comprende todas las penas.

  • Como una verdadera madre, ella camina con nosotros, lucha con nosotros, y derrama incesantemente la cercanía del amor de Dios. A través de las distintas advocaciones marianas, ligadas generalmente a los santuarios, comparte las historias de cada pueblo que ha recibido el Evangelio, y entra a formar parte de su identidad histórica.

  • Hay un estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño. Mirándola descubrimos que la misma que alababa a Dios porque «derribó de su trono a los poderosos» y «despidió vacíos a los ricos» (Lc 1,52.53) es la que pone calidez de hogar en nuestra búsqueda de justicia. Es también la que conserva cuidadosamente «todas las cosas meditándolas en su corazón» (Lc 2,19). María sabe reconocer las huellas del Espíritu de Dios en los grandes acontecimientos y también en aquellos que parecen imperceptibles. Es contemplativa del misterio de Dios en el mundo, en la historia y en la vida cotidiana de cada uno y de todos.



CANCIÓN: CONTIGO  MARÍA. (Cierre)



Quiero caminar contigo María
Pues tú eres mi madre, eres mi guía.
Tú eres para mí el más grande ejemplo de santidad, de humildad.

Quiero caminar contigo María.
No solo un momento, todos los días.
Necesito tu amor de madre.
Tu intercesión ante el Señor.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.

Quiero caminar contigo María.
Madre en el dolor y en la alegría.
Tú que fuiste fiel hasta el extremo.
Fiel en la cruz, fiel a Jesús.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.

 

Celestial princesa mírame con compasión.
Hoy te doy mi alma, vida y corazón.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.

Guía mis pasos, llévame al cielo.
Bajo tu manto no tengo miedo.
Llena de gracia, Ave María.
Hoy yo te ofrezco toda mi vida.


martes, 19 de julio de 2022

Santa Mónica

 Santa Mónica y San Agustín 


Mónica, la madre de san Agustín, nació en Tagaste (África del Norte) alrededor del año 332. Se bautizó siendo adolescente y se  casó con un hombre pagano llamado Patricio que la hizo sufrir mucho y con quien tuvo tres hijos: dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir y llorar por varias décadas.

Mónica rezaba y ofrecía sacrificios por la conversión de su esposo y de su hijo Agustín. En el año de 371 el marido se bautizó. Un año después Patricio murió.
Cuando murió Patricio empezaron a llegarle a Mónica noticias cada vez más preocupantes del comportamiento de su hijo que se había ido a estudiar a Cartago, y que había adoptado las creencias y prácticas de la secta Maniquea.
Mónica tuvo un sueño que fue como una visión. Se vio en un bosque llorando por la pérdida espiritual de su hijo, se le acercó un personaje muy resplandeciente y le dijo "tu hijo volverá contigo", y enseguida vio a Agustín junto a ella. Entonces se dedicó con más esfuerzo a la oración, y a hacer sacrificios por su conversión. Se fue hasta Roma para seguir a su hijo de cerca. En el año 387, ocurrió la conversión de Agustín quien se hizo bautizar.
Agustín, ya convertido, dispuso volver con su madre a su tierra, en África. Pero Mónica murió antes de poder partir. Falleció en la ciudad de Ostia del Tíber en el año 387.

Fuente:

http://dibujosparacatequesis.blogspot.com/2016/08/santa-monica.html

 http://dibujosparacatequesis.blogspot.com/2013/08/san-agustin-de-hipona.html