domingo, 26 de abril de 2026

Pentecostés 26 - ESTO TE VA A SERVIR: Recurso para la celebración


A continuación, les dejamos el recurso para utilizarlo antes de la Celebración de la Palabra o la Misa. A partir del mismo, se pueden tomar ideas para pensar la homilía.

Representación

ANIMADOR/A 1:- ¡Qué linda está esta Fiesta… y recién comienza! Tenemos mucho más para compartir hoy. ¿Están dispuestos?

ANIMADOR/A 2 (sorprendido/a): -Yo estuve mirando hacia todos lados y vi gente que está vestida de manera especial, ¿ustedes los vieron? ¿quiénes son?

ANIMADOR/A 1: - ¡Tengo una idea! Los invitamos a que se acerquen y así nos cuentan quiénes son y por qué están acá.

(Los “discípulos” se acercan todos y serán Pedro y Juan quienes interactúen con los animadores y los chicos)

PEDRO: - ¡Hola! ¿Cómo están todos? (Dejar que los chicos contesten y pedirles que lo digan bien fuerte.)

JUAN: - ¡Cuántos chicos y chicas juntos!!!! ¡Qué lindo es encontrarnos con todos ustedes! Nosotros somos discípulos de Jesús. Yo soy Juan. (Levanta el cartel que tiene colgado con su nombre.)

PEDRO: - Y yo soy Pedro. (Levanta el cartel con su nombre.) Pero no vinimos solos, somos una banda. (El resto de los discípulos levantan sus carteles con el nombre y Pedro rápidamente los nombra.)

ANIMADOR/A 2: - ¡Queremos saber porqué están aquí! Chicos, ¿ustedes quieren saber también? (Dejar que los chicos respondan.)

PEDRO: - Nosotros vivimos una experiencia increíble, un día como hoy, y queremos compartirla con todos ustedes. ¡No se dan una idea, chicos! Estábamos ahí encerrados, con las ventanas cerradas porque todavía nos daba un poquito de 'miedo' (hacer el gesto con la mano). Habían pasado 40 días desde que Jesús resucitó y se nos aparecía en distintos momentos para decirnos que pronto recibiríamos una Fuerza de lo Alto. ¡Y vaya que llegó! (Gestos de sorpresa).

JUAN (muy gestual): - Pero no sólo estábamos encerrados, el miedo había empezado a cerrar nuestros corazones. ¡Y eso es horrible!!! Se la pasa muy mal así, la tristeza nos ganaba. Y el día de Pentecostés… ¡Fue de locos! De repente, un ruido como de un viento fuerte, de esos que despeinan mal (gesto con su pelo), llenó toda la casa. Y lo más increíble: vimos cómo unas llamas de fuego se repartían y se apoyaban sobre la cabeza de cada uno. ¡Pero no quemaban, encendían el alma!

PEDRO: - La venida del Espíritu Santo nos liberó del miedo y de la tristeza, y los corazones se nos abrieron y se llenaron de alegría, valentía y audacia… Queríamos hablarle a todos del Amor de Jesús.

JUAN: - Salimos y empezamos a hablar. Había gente de todos lados: de Roma, de Egipto, de acá a la vuelta... ¡y todos hablaban distintos idiomas pero nos entendían! El Espíritu Santo es el mejor traductor del mundo porque habla el idioma del Amor.

PEDRO: - Chicos, ese mismo Espíritu que nos transformó a nosotros, que llenó nuestros corazones con la alegría de Jesús, está hoy aquí, en Buenos Aires, en tu parroquia, en tu colegio y en tu casa. Cuando te sentís triste o con ganas de no compartir, decí bajito: "¡Ven, Espíritu Santo!". Él te va a sacar el miedo, te va a poner "pilas" para ayudar a los demás porque a todos, todos nos regala dones para hacerlo, y te va a recordar que Jesús nos llena el corazón de alegría y Su Espíritu nos mueve a amar.

ANIMADOR/A 2: - Ahora todos juntos vamos a decir bien fuerte, para que se escuche en toda la ciudad: JESÚS NOS LLENA EL CORAZÓN DE ALEGRÍA Y SU ESPÍRITU NOS MUEVE A AMAR.


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