miércoles, 22 de julio de 2026

PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Recurso Catequístico


El recurso ayuda a descubrir que la alegría cristiana no depende de que todo salga bien, sino de saber que Jesús camina con nosotros y que María nos acompaña para acercarnos cada vez más a Él.

El secreto de la Verdadera Alegría


Personajes:

Mateo: Un Joven que está sentado en un banco, muy aburrido, frustrado y mirando la palma de su mano vacía.

Santi: Un niño peregrino que viene lleno de energía, vistiendo con orgullo todo el Kit de la Alegría.


Escenografía: Un banco de plaza o dos sillas. Materiales necesarios: El kit completo (Vincha/gorro llamativo, collar colorido, porra de flecos y la bolsa de tela decorada). Dentro de la bolsa habrá un cartelito o un espejo pequeño.


(Mateo está sentado solo, con los brazos cruzados, suspirando exageradamente).

Mateo: (Hablando solo, quejándose) ¡No lo puedo creer! ¡Qué injusticia! Chau celular, chau jueguitos, chau videos... Todo por un par de notas bajas en matemática. ¿Y ahora qué hago? ¿Mirar la pared? El mundo se terminó... ya no existe la alegría para mí.

(Se escucha de fondo una música mariana alegre o ritmo de murga. Entra Santi saltando, agitando su porra y cantando bajito el lema: "Con María compartimos la alegría...").

Santi: (Viendo a Mateo) ¡Hola! ¡Qué hacés! ¿Viste qué lindo día para caminar?

Mateo: (Sin mirarlo, de mal humor) Para vos será lindo. Para mí es el peor día de mi vida.

Santi: (Se frena, lo mira con curiosidad y se acomoda la vincha/gorro de la cabeza) ¡Epa! Qué cara de tormenta. ¿Qué te pasó? ¿Te picó una hormiga loca?

Mateo: Peor. Mi mamá me sacó el celular porque me fue mal en los exámenes. Se me cortó la diversión. Ya no tengo nada que me haga feliz. Todo es aburrido.

Santi: (Sonríe con ternura) Ahhh, entiendo. Se te apagó la pantalla y pensás que se apagó el mundo. Pero te hago una pregunta... ¿la alegría de verdad entra en un bolsillo?

Mateo: (Confundido, mirando a Santi de arriba abajo) No sé, pero en el celular tenía mis juegos... Pará, pará. ¿Y vos por qué venís disfrazado de cotillón? ¿Qué es todo eso que llevás puesto?

Santi: (Se señala la cabeza con orgullo) ¡Ah! Esto no es un disfraz, ¡es mi Kit de la Alegría! Vengo de la Peregrinación Mariana Familiar.

Mateo: ¿Y por qué tenés eso en la cabeza? Te compadezco, te da el sol de frente.

Santi: ¡Al contrario! Esto es algo para la cabeza porque la alegría no se esconde, ¡se anuncia! Queremos que desde lejos se note que venimos caminando con la Virgen María. ¡Es para contagiar!

Mateo: (Poco convencido) Ajá... ¿Y ese collar de murga?

Santi: (Se toca el collar) Este collar colorido rodea nuestro corazón. Es el signo de que estamos de fiesta, de que somos amigos y de que acá todos son bienvenidos. Incluso los que tienen cara de vinagre como vos.

Mateo: (Esboza una media sonrisa, intentando no reírse) Ey, no tengo cara de vinagre... bueno, un poco sí. ¿Y esa porra? ¿Vas a alentar a algún equipo?

Santi: (Agita la porra con entusiasmo cerca de Mateo) ¡Es una porra para animar! La usamos para acompañar los cantos. Porque la alegría de Dios no es para guardársela uno solo: ¡se comparte entre todos y con todos! Como hizo María cuando fue corriendo a visitar a su prima Isabel. No se quedó quieta, ¡salió a compartir a Jesús!

Mateo: (Se queda pensando, baja los hombros) Suena lindo... Pero mi celular sigue guardado bajo llave. Esa alegría que habrás tenido en la caminata se te va a pasar mañana cuando estés cansado. Las cosas divertidas duran un ratito.

Santi: ¡Ahí está el secreto! La diversión del celu dura un ratito y se apaga cuando te quedás sin batería. Pero la alegría que viene de Dios, la que nos regala Jesús y nos enseña María... ¡esa no es cortita! No se termina nunca, porque va por dentro. Y mirá... (abre su bolsa de tela) para eso tenemos el cuarto elemento: La bolsa de la alegría.

Mateo: (Curioso, se asoma) ¿Qué tenés ahí adentro? ¿Chocolates? ¿Un juego nuevo?

Santi: (Saca de la bolsa un cartelito que dice "JESÚS" o un espejito para que Mateo se mire) ¡Tengo el tesoro más grande! Tengo el amor de Jesús. Mi bolsa está decorada con el lema: "Con María compartimos la alegría". Y la traigo llena para repartir. (Le extiende la porra o el collar a Mateo). Tomá, te comparto un poco de mi kit.

Mateo: (Duda, pero acepta el elemento. Al tocarlo, cambia su actitud, se para del banco) Sabés que... te escucho y me dan ganas de cantar. Quizás mi mamá tuvo razón en ponerme un límite, y en vez de enojarme, puedo aprovechar para pasar más tiempo con mis amigos, ayudar en casa... y prepararme mejor para la próxima prueba.

Santi: (Le da una palmada en la espalda) ¡Esa es la actitud! La alegría de Dios te hace ver las cosas de otra manera. ¿Te sumás a cantar con nosotros?

Mateo: (Entusiasmado) ¡Dale! ¡Con María compartimos la alegría!

(Ambos chicos miran al público, Santi agita la porra, Mateo sonríe y se acomoda el elemento que le regalaron, se abrazan. Comienza a sonar la música fuerte y los animadores invitan a todos los chicos de la iglesia a levantar sus propios kits).


Sugerencias para la puesta en escena:

Exageración: El chico triste (Mateo) debe empezar muy caído de hombros y arrastrando los pies para que el contraste con el peregrino (Santi) sea bien gracioso y visual.

Interactuar con el público: Cuando Santi muestre cada elemento del kit, puede señalar a los chicos del público diciendo: "¡Como la vincha que tiene él!" o "¡Como las bolsas que armaron ustedes!". Esto va a hacer que los chicos se sientan re protagonistas.)


PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Oración para el cole


Invitamos a los chicos y las chicas de los colegios y a sus docentes a rezar cada día e ir preparando el corazón para la PEREGRINACIÓN MARIANA FAMILIAR.



LUNES 24 DE AGOSTO

Con María compartimos la alegría de Jesús CON UNA SONRISA: María llevaba a Jesús en su corazón y, cuando fue a visitar a su prima Isabel, su presencia llenó de alegría toda la casa.


Palabra de Dios: Leemos en el evangelio de nuestro amigo Lucas: "Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi vientre."   (Lucas 1,44)

Compromiso del día: Para compartir la alegría de Jesús, hoy saludemos con una sonrisa a nuestros compañeros, a las seños y profes y a todas las personas que nos encontremos.

Intercesión de la Virgen.

 

MARTES 25 DE AGOSTO

Con María compartimos la alegría de Jesús AYUDANDO: María no se quedó quieta cuando supo que Isabel la necesitaba. Fue enseguida a ayudarla. Cuando ayudamos sin que nos lo pidan, también llevamos la alegría de Jesús.


Palabra de Dios: Nos dice Lucas: "María partió sin demora y fue a la casa de Isabel." (Lucas 1,39)

Compromiso del día: Para compartir la alegría de Jesús, hoy ayudemos en alguna tarea del colegio o de la casa sin que nadie nos lo pida.

Intercesión de la Virgen.

 

MIÉRCOLES 26 DE AGOSTO

Con María compartimos la alegría de Jesús CON NUESTRAS PALABRAS: Las palabras pueden alegrar o entristecer a las personas que se las decimos. María siempre animaba y confiaba en Dios. Nosotros también podemos usar nuestras palabras para hacer cosas buenas.


Palabra de Dios: San Pablo nos dice: "Que sus palabras sean siempre agradables." (Colosenses 4,6)

Compromiso del día: Para compartir la alegría de Jesús, hoy digámosles algo lindo a dos personas: Un "gracias", un "qué bueno lo que hiciste" o un "me gusta estar con vos" que los va a poner muy felices.

Intercesión de la Virgen.


JUEVES 27 DE AGOSTO

Con María compartimos la alegría de Jesús REZANDO POR LOS DEMÁS: María siempre estuvo cerca de Jesús y confiaba plenamente en Él. Cuando rezamos por alguien, le estamos haciendo un regalo muy grande.

 

Palabra de Dios: San Pablo nos dice: "Permanezcan siempre alegres y oren constantemente." (1 Tesalonicenses 5,16-17)

Compromiso del día: Para compartir la alegría de Jesús, hoy recemos un Ave María por alguna persona que está triste, preguntémosle cómo está y escuchémosla con el corazón abierto.

Intercesión de la Virgen.

 

VIERNES 28 DE AGOSTO

Con María compartimos la alegría de Jesús CAMINANDO JUNTOS: Durante esta semana fuimos descubriendo que la alegría de Jesús crece cuando la compartimos. María siempre nos acompaña y nos anima a caminar con Jesús, llevando esa alegría a quienes encontramos cada día.

 

Palabra de Dios: San Pablo nos dice: "Alégrense siempre en el Señor." (Filipenses 4,4)

Compromiso del día: Para compartir la alegría de Jesús, hoy regalemos un gesto de alegría a alguien: una sonrisa, una ayuda, un abrazo.

Intercesión de la Virgen.


PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Kit de la alegría para la Pere


Para concretar el lema de este año “Con María compartimos la alegría de Jesús”, les proponemos llevar el siguiente KIT.
-Gorro de cotillón, sombrero decorado, vincha de cartulina. -Collar colorido para que rodee nuestro corazón de colores. -Porra para animar. -La bolsa de la alegría. ENCUENTRO PREVIO PARA EL ARMADO Objetivo: descubrir que la alegría de Jesús, como en María, se comparte con los demás y crece cuando caminamos juntos. Sugerencia: dado que la Peregrinación Mariana es FAMILIAR, podemos invitar a las familias para que preparen el kit junto con los chicos. Duración aproximada: 60 minutos. Materiales: ·Letra de la canción “El canto de María” (completa o estribillo según la edad). ·Biblia. ·Bolsa de tela reutilizable (una por niño o por familia). ·Marcadores para tela o pintura acrílica. ·Cartulinas de colores. ·Tijeras. ·Pegamento. ·Stickers, estampitas de María y materiales de decoración. ·Lana, hilo, mostacillas o materiales para collares. ·Papel crepé o cintas para las porras. ·Música para ambientar. RECIBIMOS a los chicos (y sus familias) con alegría. Hoy vamos a prepararnos para vivir una gran fiesta: la Peregrinación Mariana Familiar. Vamos a descubrir que María estaba tan feliz por Jesús que no podía guardar esa alegría para ella sola. Y nosotros… ¿qué hacemos cuando estamos muy contentos? ESCUCHAMOS LA CANCIÓN Escuchar juntos: “El canto de María” (Canción 5, vicaría para niños, música de la Peregrinación Mariana Infantil) Entregar la letra o proyectarla, escuchar una primera vez. Luego volver a escuchar, invitando a cantar el estribillo. PREGUNTAS para reflexionar. ·¿Qué dice esta canción? ·¿De quién habla? ·¿Por qué María está contenta? ·¿Cómo te imaginás la cara de María mientras cantaba? ·¿Estaba triste o alegre? ·¿Cómo se darían cuenta los demás de que estaba feliz? María estaba llena de alegría porque Dios estaba haciendo algo maravilloso en su vida. Ella descubrió que Jesús venía para salvarnos y no pudo quedarse callada. Por eso cantó, agradeció y compartió su alegría. Y A NOSOTROS… ·¿Qué cosas te ponen contento? ·¿Qué te da alegría? ·¿Cómo te das cuenta de que alguien está feliz? ·¿Qué hacemos cuando estamos muy alegres? (Escuchar las respuestas.) Posibles respuestas: saltamos, gritamos, corremos, bailamos, etc. La alegría se nota. No se queda escondida. Cuando estamos muy felices, nuestro cuerpo también lo muestra. Y hoy vamos a descubrir que María también mostró su alegría. ILUMINACIÓN Del Evangelio contado por San Lucas, el amigo de Jesús (Lc. 1,44) “Porque apenas tu saludo llegó a mis oídos, el niño saltó de alegría en mi vientre.” Breve explicación: María fue a visitar a su prima Isabel. Cuando María llegó, Isabel sintió una alegría enorme. Y el bebé que llevaba en su vientre, Juan Bautista, también se alegró por la presencia de Jesús. La alegría de Jesús era tan grande que hizo saltar de alegría a Juan antes de nacer. PREGUNTAS ·¿Quién llevaba a Jesús? ·¿Quién saltó de alegría? ·¿Por qué se alegró Juan? ·¿Qué nos enseña este Evangelio? PREGUNTA DISPARADORA ¿Alguna vez sintieron que algo saltaba dentro del corazón cuando estaban muy contentos? (Dejar que compartan experiencias.) MENSAJE CENTRAL La alegría de Jesús transforma la vida. María la recibió y la compartió. Nosotros también queremos llevar esa alegría a la peregrinación. Por eso vamos a preparar el kit de la alegría para anunciar: ¡Con María compartimos la alegría de Jesús! ARMAMOS EL KIT DE LA ALEGRÍA Elemento 1: algo para la cabeza porque la alegría no se esconde, ¡se anuncia! Queremos que desde lejos se note que venimos caminando con María. Puede ser: gorro de cotillón, sombrero decorado, vincha de cartulina.

Elemento 2: Collar colorido para que rodee nuestro corazón de colores. Es signo de fiesta, amistad y bienvenida. Cada niño prepara un collar. Puede hacerse con: papel crepé, lana, mostacillas, goma eva. Elemento 3: porra para animar. La usamos para acompañar los cantos porque la alegría se comparte entre todos y con todos. Puede ser: Con cintas, papel crepé o tiras de colores. Elemento 4: La bolsa de la alegría. Cada niño decora una bolsa de tela reutilizable. Ideas para decorar: El lema: “Con María compartimos la alegría de Jesús”. Dibujos de María. Corazones sonrientes. Manos estampadas. Mientras trabajan se puede escuchar música mariana alegre. LA PREVIA DE LA PEREGRINACIÓN Todos se ponen los elementos preparados. Ahora imaginemos que ya llegó el día de la peregrinación. María nos invita a caminar con alegría. Cantemos juntos. Se ensayan las canciones que se utilizarán durante la peregrinación. Se puede invitar a acompañar con movimientos corporales, aplausos y porras.
ORACIÓN FINAL
María, vos compartiste con todos la alegría de Jesús.
Queremos caminar con vos y compartir la alegría de Jesús con nuestras familias, amigos, compañeros y a quienes encontremos por el camino.
Amén.
COMPROMISO Guardamos cuidadosamente: el gorro o vincha, el collar, la porra y la bolsa decorada. Todo esto nos acompañará en la Peregrinación Mariana Familiar. ¡No se lo olviden! Nos vemos el sábado para caminar con María y compartir juntos la alegría de Jesús.)

PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Campaña Solidaria de Pañales

Como todos los años, realizaremos la “CAMPAÑA SOLIDARIA DE PAÑALES”(PAÑALES DESCARTABLES TAMAÑO RECIÉN NACIDO O PEQUEÑO) para ayudar a las mamás y sus bebés recién nacidos que son atendidos en los servicio hospitalarios de maternidad de los siguientes hospitales:


Vicaría Belgrano: “Hospital Gutiérrez”.

Vicaría Centro: “Hospital Sardá”.

Vicaría Devoto: “Hospital Sardá”.

Vicaría Flores: “Hospital Santojanni”.

Para que realmente el gesto sea significativo, es importante motivar y hacer partícipes a los niños en sus respectivas comunidades y que puedan tener algún lugar en la recolección de los pañales. Por ejemplo, en los encuentros previos a la peregrinación, podemos hacer afiches invitando a otros a participar. En los avisos parroquiales, los niños junto con un catequista pueden promocionarlo contando sobre la Peregrinación Mariana Familiar  y el gesto solidario.

Por eso, para este fin, les sugerimos dos propuestas:

PEDIDO DE PAÑALES: Se puede pedir la colaboración directa a los chicos y/o a la comunidad.

ALCANCÍA SOLIDARIA: Luego de alguna misa, especialmente la de niños, acordada con el párroco, los chicos (con un adulto) pueden estar a la salida del templo con una alcancía para dicho fin, la compra de los pañales. 

TRABAJO COLABORATIVO CON CÁRITAS PARROQUIAL: Puede pensarse algún modo de colaboración con el servicio de "Cáritas Parroquial", por ejemplo, incluir los pañales en la lista de necesidades que se informa a la comunidad y que un catequista, animador o dirigente explique brevemente el sentido del pedido y cómo la ayuda llegará a quienes más lo necesitan. 

Finalmente, les pedimos que en lo posible, el día de la peregrinación traigan los paquetes o pañales embalados y rotulados con la cantidad en unidades.)


PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Lugares y Horarios

Horarios Generales Convocamos desde las 14:30 hs. Peregrinamos 15 hs. Llegada y la Misa: 15,30 hs. (aproximadamente) Terminaremos a las 17 hs. (aproximadamente) Recuerden que, si lloviera, la fiesta de la Virgen se celebrará directamente en el lugar indicado a las 14:30hs (suspendiéndose solamente la caminata).Por eso, el sábado 29 de agosto a las 11. 00 hs. se informará el cambio pertinente por las redes sociales y Mail.







PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Espacio para el catequista o dirigente

 


A medida que avanza el año, vamos descubriendo que la misión también deja huellas en el corazón. Como catequistas hemos recorrido un largo camino: encuentros compartidos, rostros que acompañar, historias que escuchar, momentos de gracia y desafíos cotidianos. Y, aunque seguimos caminando con fidelidad y esperanza, a veces necesitamos detenernos para volver a encontrarnos con la fuente que da sentido a todo.

La alegría cristiana no es simplemente estar contentos. Es mucho más profunda. Nace de sabernos amados por Jesús, acompañados por su presencia y sostenidos por su amor. Sin embargo, en medio del ritmo de cada día, esa alegría puede perder brillo, quedar escondida o debilitarse silenciosamente.

Por eso queremos regalarle a nuestro corazón un momento de encuentro con el Señor. Un tiempo para dejarnos mirar por María, que conoce nuestros caminos y permanece atenta a nuestras necesidades.

En las Bodas de Caná, María descubre que falta el vino de la fiesta. Nadie parece advertirlo, pero ella sí. Con la delicadeza de una madre, lleva esa necesidad a Jesús y confía plenamente en Él.
También hoy María contempla nuestra vida y reconoce aquello que necesita ser renovado. Ella sabe cuándo el corazón necesita volver a llenarse de esperanza, de confianza y de alegría verdadera. Y, como en Caná, nos toma de la mano para acercarnos a Jesús, el único capaz de transformar nuestra agua cotidiana en vino nuevo.

Palabra de Dios: Juan 2, 1-11 (Las Bodas de Caná).
Dejamos un breve momento de silencio antes de pasar a la contemplación.

Momento de contemplación
Los invitamos a entrar en la escena del Evangelio utilizando la imaginación, al modo de la contemplación ignaciana.
Observemos el lugar, los rostros, los gestos. Escuchemos las conversaciones, contemplemos a María, a los sirvientes y a Jesús.
Detengámonos especialmente en las palabras de María:"Ya no tienen vino" (Jn 2,3).
Dejemos que esa frase resuene en nuestro interior y nos ayude a reconocer aquello que hoy necesita ser presentado al Señor.
Nos preguntamos: :
●  ¿Qué vino me está faltando hoy?
●  ¿Qué alegría necesito recuperar?
●  ¿Qué aspecto de mi vocación catequística necesita ser renovado?

Ahora contemplemos a Jesús.
Él recibe aquello que parece insuficiente. Recibe nuestra fragilidad, nuestras búsquedas y todo aquello que llevamos en el corazón.
El milagro de Caná no consiste solamente en producir vino. El milagro consiste en que Jesús puede transformar y hacer fecundo aquello que nosotros consideramos pequeño, pobre o desgastado.
Permanezcamos unos minutos en silencio, pidiéndole al Señor que obre en nuestra vida y nos regale el vino nuevo que nos renueve la alegría para anunciarlo.

Gesto celebrativo
Entregar a cada participante un pequeño papel, puede tener forma de corazón o de tinaja.
Invitarlos a escribir allí cuál es hoy su "tinaja": aquello que desean poner en manos de Jesús para que Él lo transforme y renueve.
Puede tratarse de una preocupación, una herida, un cansancio, un miedo, una pérdida de entusiasmo o cualquier realidad que necesite del amor transformador del Señor.
Con una música suave de fondo, manteniendo un lindo clima de oración, cada participante acerca su tarjeta  y lo deposita en un cuenco .
Este gesto nos recuerda que no caminamos solos. También nuestros hermanos catequistas presentan sus búsquedas y necesidades. Juntos confiamos en que Jesús siga transformando nuestra agua en vino nuevo.

María nos acompaña en el camino
Para finalizar, cada catequista elige una imagen o estampa de alguna advocación mariana.
Que esta imagen sea un recuerdo de este encuentro y una compañía para el camino hacia la Peregrinación Mariana familiar.
Oración final
María, llevanos una vez más hacia tu Hijo.
 Enseñanos a escuchar su voz y a confiar en su palabra.
Que Jesús transforme nuestras tinajas vacías
 en vino nuevo de esperanza, de alegría y de amor.
Y que, llenos de su presencia,
 podamos compartir con los niños, las familias y nuestras comunidades
 la alegría que nace de sabernos amados por Él.
Amén.

"Como en Caná, María sigue señalándonos a Jesús. Y cuando dejamos que Él transforme nuestra vida, la alegría vuelve a llenar el corazón... y con María la compartimos."

PERE MARIANA 26 - Esto te va a servir - Editorial


Como cada año, la Peregrinación Mariana Infantil y Familiar nos regala una oportunidad única para caminar juntos como comunidad vicarial, poniendo nuestros pasos, nuestras alegrías, nuestras preocupaciones y nuestros sueños en las manos de la Virgen María. Este año lo hacemos bajo un lema que ilumina profundamente nuestro camino: “Con María compartimos la alegría de Jesús”.

La alegría cristiana no es una emoción pasajera ni depende de que todo salga bien. La verdadera alegría nace del encuentro con Jesús, de saber que Él nos ama, nos acompaña y camina con nosotros cada día. Es la alegría que llenó el corazón de los discípulos cuando descubrieron que el Señor estaba vivo; la misma alegría que experimentaron los santos y que hoy sigue transformando la vida de quienes se animan a abrirle las puertas de su corazón.

Y cuando pensamos en la alegría de Jesús, inmediatamente miramos a María. Ella fue la primera en recibir la Buena Noticia y en llevarla a los demás. Después de escuchar el anuncio del ángel, no se quedó encerrada en sí misma, sino que salió al encuentro de su prima Isabel para compartir la alegría que llevaba dentro. María nos enseña que la fe verdadera siempre se convierte en servicio, encuentro y misión.

Por eso, la alegría que Jesús nos regala nunca puede quedarse guardada en el corazón. Todo encuentro auténtico con Él nos impulsa a anunciarlo. La fe crece cuando se comparte, y la alegría del Evangelio se multiplica cuando llega a otros. En nuestra peregrinación queremos recordar que cada niño, cada familia y cada comunidad está llamada a ser testigo de Jesús. Anunciarlo no significa solamente hablar de Él, sino hacerlo presente con gestos concretos de amor, de solidaridad, de perdón y de esperanza. Allí donde alguien es acogido, acompañado o ayudado, Jesús vuelve a hacerse visible.

En este tiempo, además, resuenan con fuerza las palabras de nuestro arzobispo, Jorge García Cuerva, en su carta pastoral Queremos ver a Jesús. Allí nos invita a volver la mirada hacia lo esencial: encontrarnos con Jesús, conocerlo, escucharlo y hacerlo presente en medio de nuestro pueblo. En una sociedad que muchas veces vive acelerada, preocupada o dividida, la Iglesia está llamada a mostrar el rostro cercano y misericordioso de Cristo. Y para que otros puedan verlo, primero debemos descubrirlo nosotros y luego animarnos a anunciarlo con nuestra vida.

Nuestra peregrinación quiere ser precisamente eso: un camino para ver a Jesús y ayudar a otros a encontrarlo. Los niños, las familias, los catequistas, animadores, dirigentes y las comunidades caminamos juntos porque sabemos que la fe no se vive en soledad. En cada canto, en cada oración, en cada gesto de fraternidad, María nos toma de la mano y nos conduce hacia su Hijo. Y una vez que lo encontramos, nos envía a compartir con otros la alegría de saber que Él está vivo y camina junto a nosotros.

Que esta peregrinación sea una verdadera fiesta de la fe. Que nuestros niños descubran que seguir a Jesús es fuente de alegría; que nuestras familias renueven la esperanza; y que todos podamos regresar a nuestras comunidades con el corazón lleno de esa alegría que no se guarda para uno mismo, sino que se comparte y se anuncia.

Porque cuando Jesús llena nuestro corazón, la alegría se multiplica. Y cuando caminamos con María, aprendemos a llevar esa alegría a todos los que encontramos en el camino.

¡Peregrinemos con alegría, caminemos con María y mostremos juntos a Jesús a nuestra ciudad!