San Martín de Tours - 11 de noviembre
Historia
Crónica de la elección del santo patrono
En la metrópoli (España), la elección de los santos patronos era una decisión de gran responsabilidad, acompañada a veces de ceremonias a las que no les faltaba boato. Pero cuando las ciudades por patronizar no eran de importancia, como la lejana Buenos Aires, un puerto de contrabandistas enclavado en tierras inhóspitas y deshabitadas, bastaba con introducir los nombres de todos los santos en una bolsa de terciopelo negro para que fuera el azar quien decidiese. Fue así que en una de las primeras reuniones que realizó el Cabildo de Buenos Aires se eligió a SAN MARTÍN DE TOURS como patrono de la ciudad.
La leyenda dice que cumpliendo la tradición, para elegir al patrono se pusieron distintos nombres de santos dentro de un sombrero, con el fin de que el azar decidiera. El primer nombre extraído correspondió a San Martín de Tours, pero como no era un santo español, los ediles lo rechazaron y volvieron a sacar otro nombre, que fue nuevamente el del santo. Rechazado por segunda vez, se extrajo otro nombre con el mismo resultado. Increíblemente, tres veces seguidas, había salido el papelito con el nombre de San Martín de Tours, un santo sin mayor renombre. Asombrados por este hecho, los presentes decidieron entonces, proclamarlo patrono de la ciudad de Buenos Aires, sin tan siquiera imaginar, que lo que la bolsa negra de paño, había decidido el nombre del general que libertaría aquellas tierras. Verdadera o falsa esta leyenda, lo cierto es que en acuerdo del Cabildo reunido el 20 de octubre de 1580, se asentó en el Acta respectiva que por suerte cupo a esta ciudad por patrón, al señor San Martín.