miércoles, 12 de julio de 2017

Recurso para la Misa de la Peregrinación

Entra un chico, Tomás,  caminando mirando concentradamente su celular. Lo acompañan dos chicos más.
Chico 1: Tomás, ¿Te ayudo?
Tomás: No no.. yo puedo solo… con mi google maps…
Chico 1: Pero Tomás… (Hace señas en sentido contrario al que van caminando)
Tomás: Yo puedo, yo puedo…
Chico 2: Pero Tomás nosotros…
Tomás: Les dije que con mi Google Maps vamos bien.. yo puedo llegar, yo …
(Los chicos se miran y se hacen señas resignados y comienzan a caminar en sentido contrario. Tomás camina unos cuantos pasos más..)
Tomás: NOOOOOOO, se terminó la batería!!! No puede ser, si lo cargué antes de salir, es imposible… Chicos…. (levanta la cabeza y se da cuenta que está solo) Ahora ¿Qué hago?, no sé para dónde caminar, y encima… estoy solo!!!  No puedo seguir, estoy perdido, no voy a poder encontrar el camino. (Se sienta y se agarra la cabeza)
Entra en escena la Virgen María, lo mira a Tomás y se le acerca
V María: ¡Hola Tomás! ¿Te pasa algo?,necesitás algo?
Tomás: ¡Hola Virgencita! No puedo creer que estés por acá… (Se abrazan)
María: Ay Tomás, te veo muy asustado y preocupado. ¿Te puedo ayudar?
Tomás: Mirá, yo estaba caminando…, estaba por ir para tu casa!!, justo, justo!!.
María: ¿Y caminabas solo?
Tomás: No no, iba con mis compañeros, yo los guiaba con mi Google Maps, pero me quedé sin batería, ¡Un desastre!
María: ¿Y dónde están tus compañeros?
Tomás: No sé, venían conmigo, pero estaba tan concentrado en el celular que no me di cuenta que se habían ido.  ¿Vos me podés ayudar?
María: ¡Claro! Yo siempre te cuido en el camino. Pero te voy a dar unos consejitos. ¿Te acordás cuando fui a visitar a mi prima Isabel?
Tomás: ¡Uy Sí! Ya tenías a Jesús en la panza, pero igual saliste corriendo cuando te enteraste.
María: Claro, tenía que ayudarla y cuidarla…
Tomás: ¿Y caminabas sola? ¿No te perdiste?
María: No. Nunca caminé sola. Siempre buscaba compañeros de camino, para darnos ánimo cuando alguno se cansaba, para ayudarnos si pasaba algo, pero eso si Tomás… siempre estábamos con la vista atentos al camino y a nuestros compañeros para darnos cuenta qué necesitaban.
Tomás: (medio triste) Claro, yo estaba tan entretenido con el celu que no me di cuenta ni por dónde estaba el camino ni que le pasaba a mis compañeros….
María: Además, cuando compartimos el camino con otros, se hace más lindo. Podemos ir conversando, escuchándonos, compartiendo nuestras historias del colegio, del club, de la parroquia. Te vas conociendo mucho más!!. Eso es lo hermoso de caminar junto con otros!!
Tomás: Tenés razón. Además quedarme solo me dio miedo. Menos mal que apareciste vos.
María: (Lo toma por los hombros y lo lleva hacia el lado en que se fueron los amigos) No tengas miedo, mi Hijo Jesús, siempre está con nosotros, nunca estamos realmente solos y yo … yo siempre voy a estar cuidándolos en el camino también. Son todos mis hijitos..
Tomás: (Dándole un abrazo a María) Gracias Virgencita, gracias por ayudarme…
María: Mirá… (Se toma un pedacito del manto y se lo ata en la muñeca a Tomás) te dejo esto como recuerdo para que no te olvides de que siempre estoy cuidándote.
Tomás: UY!!! Qué bueno… no me lo saco más… cada vez que lo mire me voy a acordar de que siempre nos cuidás en el camino..
María: Y mirá … (Toma otra tira de su manto) Este otro es para que se lo regales a una persona que necesite acordarse de que nunca está solo.
(Entran los amigos de Tomás ) ¡¡Tomás!! ¿Dónde te habías metido? Te quisimos avisar que ibas para otro lado, pero estabas tan concentrado en la pantalla….
Tomás: Si, chicos perdonen.  Ahora voy a seguir caminando con ustedes. Gracias María, gracias por todo, y te prometo que esto no me lo saco nunca más en toda la vida!!
María: Ay Tomás, jajajaj, sigan juntos, no se separen… nos vemos pronto… (Se va saludando)
Tomás: Bueno chicos, sigamos con la alegría de saber que La Virgen María nos cuida en el camino.

Chicos: Vamos, sigamos cantando… (Salen los tres por otro costado)

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